Mi nombre es Juan García Tortosa. Vivo y trabajo como ingeniero, y como divulgador científico-técnico.
La base de mi Curriculum son dos titulaciones diferentes en el ámbito de la Ingeniería, un Máster MIM y seis años de formación técnica en diferentes academias militares.
Ligado toda la vida al campo de la Ingeniería, en dos vertientes diferentes: La ingeniería de diseño y la de mantenimiento. Desarrolladas a través de proyectos y direcciones de obra, consultoría técnica, peritaje judicial, docencia universitaria y postgrado y la divulgación científico-técnica, como autor de diferentes artículos y la colaboración en diferentes medios de comunicación.
Siempre del lado del avance de la ciencia, como motor de desarrollo, luchando contra el oscurantismo y defendiendo la tecnología que aporta valor y bienestar a la sociedad y a los individuos que la componen.
En la actualidad, desarrollo mi faceta profesional como Director Técnico de una Entidad Colaboradora de la Administración y como Director de Proyectos en una importante Consultora nacional de Ingeniería y arquitectura.
Entre mis clientes se encuentran diferentes Administraciones y empresas públicas, de ámbito europeo y nacional, así como importantes empresas privadas, nacionales e internacionales, entre otras.
He impartido docencia en diferentes universidades públicas españolas así como para importantes corporaciones privadas, durante los últimos quince años, sin pausa.
He defendido en los tribunales, mediante mis informes periciales y su defensa en sala, los intereses de multitud de empresas y particulares, en el equipo de importantes letrados y bufetes, con los que continuo colaborando de manera fructífera.
Entre mis proyectos más importantes puedo citar la autoría o coautoría de proyectos de ingeniería hospitalaria, infraestructura industriales y de defensa, proyectos de hangares aeroportuarios, centros comerciales y urbanización de zonas.
Y aún así, como Platón ponía en boca de Sócrates, “sólo se, que no se nada”. Tan sólo puedo presumir de conservar la curiosidad de un niño y la pasión de un “cantaor“ flamenco en todo aquello que emprendo, restándole tiempo a mi familia y amigos, que espero devolver algún día, no muy tarde.